El desagüe es de las piezas más baratas del baño y la que más seguido se compra mal. La razón casi siempre es la misma y cabe en una palabra: rebosadero. Si el lavabo lo tiene y el desagüe no lo contempla —o al revés— el resultado va de un lavabo que no drena a uno que escurre por dentro del mueble. Esta guía explica ese dato, y cómo se eligen los desagües de lavabo, regadera y tina entre los 75 modelos que manejamos.
El rebosadero: el dato que decide
El rebosadero es esa perforación pequeña cerca del borde superior del lavabo, la que evita que se desborde si alguien deja la llave abierta. Por dentro, el lavabo tiene un canal que lleva esa agua hasta el desagüe.
De nuestros 315 lavabos, la ficha lo declara así:
| Lavabos | Cuántos |
|---|---|
| Con rebosadero | 164 |
| Sin rebosadero | 65 |
| La ficha no lo especifica | 86 |
Los lavabos de sobreponer y de piedra —los más de moda— suelen ir sin rebosadero; los de empotrar y bajocubierta clásicos casi siempre lo llevan. Y si su lavabo cae en los 86 que no lo dicen, la respuesta está a la vista: asómese al lavabo y busque el orificio cerca del borde. Si está, hay rebosadero.
Qué pasa si no coinciden
- Lavabo con rebosadero + desagüe sellado. El canal del rebosadero no tiene por dónde descargar. El agua se queda ahí, y con el tiempo huele.
- Lavabo sin rebosadero + desagüe con aberturas laterales. Esas aberturas quedan contra la cerámica maciza. En el mejor caso no pasa nada; en el peor, la junta filtra hacia el mueble.
Por eso California Faucets vende su desagüe pop-up táctil en dos versiones explícitas —«Con Rebosadero» y «Sin Rebosadero»— y hay que pedir la correcta.
La salida elegante: un desagüe que sirve para los dos
Hay una excepción que resuelve el problema de raíz. El ZeroDrain de California Faucets es, en palabras de su propia ficha, una «unidad única para aplicaciones con y sin rebosadero». Un solo número de parte cubre ambos casos.
Si está especificando a distancia, o si el lavabo todavía no llega y nadie puede asomarse a verlo, es la decisión segura. Tenemos siete piezas de la familia ZeroDrain, incluidos el espaciador para lavabos delgados y la extensión para cubiertas gruesas.
Las medidas que deben coincidir
Además del rebosadero, hay tres números que conviene comparar antes de comprar:
- Diámetro de la perforación del lavabo. El estándar de nuestro catálogo es una brida superior de 2-3/16".
- Diámetro de la cola. 1-1/4" es la medida normal de lavabo, y es la que debe empatar con el sifón existente.
- Espesor de la cubierta. El ZeroDrain admite hasta 2" de instalación; por encima de eso se necesita la extensión. Una cubierta de mármol grueso con lavabo bajocubierta llega a ese límite más seguido de lo que parece.
Regadera: puntual o lineal
En regadera la decisión no es de plomería sino de albañilería, y por eso se toma antes de colocar el piso:
| Tipo | Qué implica en obra | Modelos |
|---|---|---|
| Puntual (central) | El piso debe caer hacia un punto desde cuatro lados. Con azulejo chico se resuelve fácil; con formato grande obliga a cortar. | 40 |
| Lineal | El piso cae en una sola dirección, hacia una ranura. Permite usar piezas grandes enteras y una pendiente limpia. | 5 |
La regla corta: si va a usar formato grande o porcelánico de gran placa, el lineal le va a ahorrar cortes y problemas de pendiente. Si el recubrimiento es chico o mosaico, el puntual es más económico y perfectamente correcto.
La rejilla, además, es una pieza visible. Tenemos 24 rejillas StyleDrain de California Faucets y 13 rejillas decorativas Ebbe, en patrones que van del sobrio al muy gráfico, y en los mismos acabados que la grifería.
Tina: el desagüe y el rebosadero son una sola pieza
En tina no hay elección que hacer sobre el rebosadero —todas lo llevan— pero sí sobre cómo se acciona el tapón. Nuestros 9 sistemas para tina incluyen los tres mecanismos habituales: levantar y girar, activado con el pie y tipo paraguas. Los tres funcionan; la diferencia es qué tan fácil es operarlos con la tina llena y con las manos mojadas.
Y un detalle que decide más de lo que parece: el desagüe de tina se ve. En una tina exenta queda a la vista completo, así que conviene pedirlo en el mismo acabado que el llenador.
Qué revisar antes de comprar
- Asómese al lavabo y confirme si tiene rebosadero. Es un vistazo de tres segundos que evita una devolución.
- Si no puede verlo, pida el ZeroDrain: sirve para los dos casos.
- Mida el espesor de la cubierta si es piedra gruesa; puede necesitar la extensión.
- Decida puntual o lineal antes del piso, no después. La pendiente se hace una vez.
- Acabado a juego con la llave del lavabo y, en tina exenta, con el llenador.
- El sifón. Si va a quedar a la vista bajo un lavabo de pared o de consola, es una pieza más que se elige por acabado, no solo por función.
Mándenos el modelo de su lavabo y le confirmamos si lleva rebosadero y qué desagües le corresponden. Es la consulta más corta que hacemos y la que más devoluciones evita.