Lavabos Bajo Cubierta

Lavabos Bajo Cubierta

El tazón se fija por debajo y el canto de la cubierta queda a la vista

Explora lavabos por material

Estas colecciones agrupan por material e incluyen todos los tipos de montaje; confirma el montaje en la ficha de cada pieza.

Montar el lavabo por debajo de la cubierta es una decisión de carpintería y de cantería antes que de estética: cambia el material que puedes usar arriba, quién corta qué y en qué orden se compra.

Bajo cubierta o de empotrar

Un lavabo de empotrar (drop-in) tiene un reborde que se apoya sobre la cubierta y tapa el corte. Uno bajo cubierta se fija por debajo: la cubierta se corta con la forma del tazón y ese canto queda a la vista, formando el borde real del lavabo.

De ahí sale la consecuencia práctica más importante: el material de la cubierta tiene que aguantar quedar expuesto en el canto. Piedra natural, cuarzo aglomerado, porcelánico de gran formato y superficie sólida se cortan y se pulen sin problema. Un laminado o un postformado no: al cortarlo se ve el alma del tablero y el agua entra por ahí.

Vista de perfil de un lavabo rectangular de cerámica bajo cubierta, con la ceja de apoyo perimetral
De perfil se ve la ceja perimetral: es la superficie que queda pegada a la cara inferior de la cubierta.

El canto: tres formas de resolverlo

Con el marmolero se define cómo se relacionan el corte y el tazón. Canto positivo: la cubierta sobresale unos milímetros hacia adentro del tazón. Es el más tolerante y el más fácil de limpiar, porque el agua cae sola. Canto negativo: el tazón sobresale respecto al corte y deja una repisa de cerámica visible; se ensucia más. A hueso o enrasado: corte y tazón coinciden exactamente; se ve muy bien y exige una tolerancia mínima, así que sólo lo pediría con un taller que ya lo haya hecho.

Montaje: la cubierta carga el peso

El lavabo no cuelga del mueble, cuelga de la cubierta. Se fija con clips o tornillos anclados a la cara inferior de la cubierta y con un cordón continuo de silicona neutra en todo el perímetro, que además es el sello contra el agua. En piezas grandes o pesadas se añade un bastidor o soporte de apoyo, no se confía todo al adhesivo.

El orden importa: compra el lavabo antes de que corten la cubierta. El taller necesita la pieza física o su plantilla para trazar el corte, y no hay margen para corregir después. Confirma también, antes de perforar, si la grifería va sobre la cubierta o en la pared, y con cuántos orificios.

Rebosadero y el desagüe que le corresponde

Es el error más común de esta categoría. Un lavabo con rebosadero necesita una válvula de desagüe ranurada, que deja pasar el agua del conducto de rebose. Un lavabo sin rebosadero necesita una válvula de cuerpo sólido. Si los cruzas, o se filtra agua por la ranura o el rebosadero simplemente no drena.

En esta selección conviven los dos casos: las cerámicas de Duravit vienen con rebosadero y el latón de Castro no lo lleva. Revisa la ficha del modelo que elijas y pide la válvula desde Drenajes de Lavabo con ese dato a la mano.

Vista superior de un lavabo rectangular de cerámica con el orificio de desagüe y la ranura de rebosadero al frente
Desagüe al centro y ranura de rebosadero al frente: ese detalle define qué válvula pedir.

Limpieza: la ventaja real

Sin reborde arriba no hay junta que acumule cal ni línea de suciedad alrededor del tazón: se barre el agua y los residuos directo hacia adentro con un paño. En cubiertas dobles y largas se nota mucho.

El punto a vigilar es el sello de silicona bajo el canto. Sécalo, revísalo un par de veces al año y renuévalo en cuanto se oscurezca o se despegue; es lo único que separa la cara inferior de la cubierta del agua.

Baño con mueble doble y dos lavabos montados bajo una cubierta continua de color claro
Fotografía de ambiente: una cubierta continua con dos tazones montados por debajo y sin reborde a la vista.

Qué encuentras aquí

La selección reúne cerámica de Duravit y TOTO —desde 30 × 32 cm para un medio baño hasta 100 × 31 cm para una cubierta corrida— y latón martillado de Castro, para baños y barras donde el tazón es la pieza que se ve.

Si aún estás comparando materiales o tipos de montaje, arranca desde Lavabos; y si te interesa la piedra natural, revisa Lavabos de Mármol, donde explicamos porosidad, sellado y qué evitar en ónix, travertino y mármol.

Lavabo cuadrado de latón martillado a mano con acabado pulido, para montaje bajo cubierta
Latón martillado a mano de Castro: mismo montaje, otra lectura del canto de la cubierta.