Juegos de entrada

Juegos de entrada

Tubulares y de embutir, en bronce fundido, latón y níquel — se fabrican a la mano, el backset y el espesor de tu puerta.

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Seis casas de herrería, del bronce fundido a mano al herraje configurable de serie.

Un juego de entrada no es una manija más grande: es un conjunto coordinado —jaladera o placa exterior, guarnición interior y cerradura con llave— que se define junto con la puerta, porque condiciona cómo hay que maquinarla.

Qué lo separa del herraje interior

El herraje de una puerta interior resuelve una sola cosa: girar y abrir. Un juego de entrada resuelve tres a la vez. Por fuera lleva una jaladera fija sobre placa larga o una manija con placa; por dentro, una manija o perilla montada sobre la misma familia de rosetas y en el mismo acabado; y entre ambas caras, un mecanismo con llave. Las piezas se piden juntas porque comparten acabado, geometría de placa y preparación de puerta: sustituir una sola después casi nunca cuadra.

Tubular o de embutir: la decisión que condiciona la puerta

Tubular. La puerta se barrena con un agujero pasante para el mecanismo y otro en el canto para el pestillo. El cerrojo va aparte, normalmente arriba de la jaladera, con su propio cilindro y torreón. Es la preparación estándar de casi toda puerta prefabricada y la única que admite cambiar de herraje sin volver a maquinar.

De embutir (mortise). La cerradura es una caja rectangular alojada en un bolsillo enrutado dentro del canto. Un solo cuerpo integra pestillo y cerrojo, y por eso admite placas más largas y se siente más sólido al operar. A cambio exige esa preparación específica: un juego de embutir no entra en una puerta barrenada para tubular. Decídelo antes de encargar la puerta y pásale al carpintero la plantilla del fabricante. En Emtek — Juegos de Entrada conviven las dos preparaciones dentro de las mismas familias de diseño, y puedes compararlas sin cambiar de estética.

Juego de entrada tubular en níquel satinado con cerrojo de roseta cuadrada, jaladera exterior y manija interior
Juego tubular: el cerrojo, con cilindro y torreón propios, va separado de la jaladera.

Mano, backset y espesor: medir antes de pedir

Los juegos de entrada son manuables: se fabrican para abrir a la izquierda o a la derecha y la mano no se corrige después. Se determina parándose del lado exterior y viendo de qué lado quedan las bisagras; si hay duda, revisa la guía de mano de la puerta antes de confirmar.

El backset es la distancia del canto de la puerta al centro del barreno. Los herrajes hechos a pedido se fabrican al que indiques, así que hay que medirlo en la puerta real, no suponerlo. Lo mismo con el espesor: husillos y tornillos vienen dimensionados para un rango y una puerta más gruesa necesita el juego largo desde fábrica. Mano, backset y espesor se piden juntos.

Juego de entrada de embutir Sun Valley Bronze en bronce, placas escalonadas con manijas exterior e interior
Juego de embutir: una sola caja de cerradura dentro del canto opera pestillo y cerrojo.

Llaves: cuando la casa tiene varios accesos

Una casa con puerta principal, acceso de servicio y salida a jardín acaba con tres llaves distintas si no se pide lo contrario. Llaveado igual (keyed alike) significa preparar esos cilindros con la misma combinación para que una sola llave los abra: requiere que los juegos compartan perfil de llave —Emtek, por ejemplo, se entrega con perfil Schlage® C— y hay que solicitarlo al levantar el pedido, no después de instalar. Define también la función de cada puerta: cilindro sencillo, doble cilindro (habitual cuando hay vidrio cerca) o fija, para hojas que no operan.

Acabados y acabados vivos

El acabado de la entrada suele fijar el tono del resto de la casa: conviene elegirlo primero y arrastrarlo hacia adentro. Aquí conviven bronces oscuros y claros, latones pulidos y satinados, níquel, cromo y negro mate. Aparte están los acabados vivos —latón sin laca, bronce aceitado—, sin capa protectora: se oscurecen donde nadie toca y se abrillantan donde la mano agarra. En una puerta principal ese desgaste es el efecto buscado, pero conviene saberlo de antemano. Lo explicamos en latón sin laca: el acabado vivo.

Las marcas de esta selección

Rocky Mountain Hardware y Sun Valley Bronze trabajan bronce macizo fundido a mano y fabrican sobre pedido: cada pieza se cuela, se lija y se patina individualmente, con texturas —arena, martillado, tejido— que no existen en herraje de serie. Emtek es el centro configurable: la misma familia se pide en tubular o de embutir, eligiendo manija interior, acabado y función. Baldwin es la línea americana tradicional, de latón forjado y perfiles clásicos. Ashley Norton aporta bronce y latón con un repertorio amplio de manijas interiores intercambiables, y Yale Expressions cubre el registro contemporáneo de líneas rectas y rosetas cuadradas.

Puerta principal de madera recuperada con jaladera larga en bronce, abierta hacia el interior de una casa de montaña
Ambiente: jaladera larga en bronce sobre puerta principal de madera recuperada.

Buena parte de estos juegos se fabrica a pedido y varias referencias se cotizan por proyecto. Con la puerta ya definida —mano, backset, espesor y preparación— podemos confirmar disponibilidad y armar el juego completo.